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EL PODER DE LAS MIGAJAS
“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico...” Lucas 16:19-21. “Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlos a los perrillos. Y ella dijo. Sí, Se- ñor; pero aun los perrillos comen las migajas
que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.” Mateo
15:26-28.
¿Qué podemos aprender de los versí- culos que hemos leído? Son textos bas- tante conocidos y de gran significado pa- ra cada uno de nosotros. El pobre Lázaro deseaba las migajas que caían de la me- sa del rico; en otras palabras, lo que era superfluo e inútil para uno era el cum- plimiento de la oración del otro y por lo tanto bueno, útil, indispensable.
En la segunda historia se nos cuenta la experiencia de la mujer cananea que con el fin de obtener la gracia no tuvo problema en humillarse ante el Salva- dor del mundo para pedirle una migaja que sería suficiente para la sanidad de su hija.
U n d í a , u n m i s i o n e r o l l a m ó a u n a puerta. Parecía que no vivía nadie en aquella casa; pero de pronto, después de
algunos minutos, un joven vino a abrir-
le. El misionero le explicó el motivo de su visita que era hacer conocer el gran sacrificio realizado por el Hijo de Dios p a r a d a r n o s o p o r t u n i d a d a c a d a u n o de nosotros de ser lavados de nuestros pecados. El joven escuchó con mucha atención y no dijo nada. Después que el misionero se fue, le escribió una carta a su madre. “Querida mamá, hoy sucedió |
un milagro en mi vida. Había decidido poner fin a mis problemas económicos y a mis desilusiones quitándome la vi- da. De pronto, en el momento crucial, alguien llamó a la puerta. Un misionero me habló del amor de Jesús y se dio un milagro en mi vida.”
Queridos hermanos, a propósito de estas historias deseo contaros nuestras experiencias de viaje en Centroamérica, concretamente en Guatemala, Hondu - ras, El Salvador, México y Nicaragua.
C o m p r e n d i m o s q u e e n e s o s p a í s e s nuestras “migajas” son muy apreciadas y suficientes para satisfacer las necesida- des de muchas personas y en ciertos ca- sos pueden hacer verdaderos milagros.
¡Y pensar que nosotros no sabemos qué hacer con ellas, a menudo las tiramos sin siquiera pensar que los pájaros podrían alimentarse de ellas!
Si atribuimos un valor espiritual a las migajas, nos damos cuenta que los necesitados y hambrientos no están tan lejos de nosotros. Probablemente nues- tro vecino, nuestro colega de trabajo, nuestra amiga, necesitan una palabra de consuelo para aliviarle el dolor. Tie- nen necesidad de alguien que los anime y los guíe a seguir los pasos del Salvador del mundo.
De forma concisa queremos contar algunas de nuestras “migajas.”
En el pueblo Tesquiland,
en Guatemala
Se organizó una jornada de actividades misioneras en un pueblo situado sobre una colina montañosa donde se vive to- davía de modo bastante primitivo. Las casas son construidas con madera, sin ventanas ni piso y están cubiertas sola- mente con chapas de zinc.
Cuando llegamos, nos esperaba una gran multitud que deseaba recibir con-
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sejo médico y lo que fuese que le pudié- ramos ofrecer. Junto con nosotros había tres médicos quienes habían llevado una cantidad considerable de medicamentos, sobre todo naturales, y durante todo el día se dedicaron a asistir a todos según sus necesidades. Para la ocasión se ha- bían preparado cajas con ropa usada que distribuimos a todos los habitantes del pueblo. Un hermano se encargó de entre- tener a los niños haciéndolos participar en un coro. Al final de las actividades, el pastor evangélico del pueblo nos invitó
a que volviéramos, diciendo: “Os necesi- tamos. Nuestra iglesia está a vuestra dis- posición para dar conferencias o hacer lo que consideréis necesario.” Oramos
al Señor que también en ese pueblo la semilla de la Palabra pueda dar fruto.
Salacuim. Guatemala
Salacuim es otro pueblo en el sur de Guatemala. Al observar la naturaleza, recordamos las descripciones del Edén. No había ni una rama seca en los árbo- les, sino que se doblaban por la carga de frutas, bananas, naranjas, cocos, to- do en plena armonía. ¡Un lugar encan- tador, donde el hombre todavía no ha arruinado la creación! Sin embargo, los habitantes del lugar viven en la pobre- za. No podemos decir que se mueren de hambre, pero aparte del alimento no tienen nada más. Falta la electricidad, el agua corriente, y todas las comodidades con las que nosotros contamos a diario. Muchos no tienen ni siquiera un lecho, solamente una estera que colocan sobre el suelo de tierra. En este pueblo, donde tenemos una decena de hermanos, organizamos un día de actividades misioneras similares a las precedentes. Los her- manos nos recibieron calurosamente en la iglesia que están construyendo. Pronto se reunió una multitud para escuchar, recibir consejo médico o simplemente por curiosidad. Algunos caminaron va- rias horas para venir a nuestro encuen- tro, y al final de la jornada partieron con mucha pena. |
Si atribuimos un valor espiritual a las migajas, nos damos cuenta que los necesitados y hambrientos no están tan lejos de nosotros. |
Honduras
Pocas horas después de haber entrado en este país, nos detuvimos en una esta- ción de servicio para descansar un poco y comer algo. La dueña, cuya su curio- sidad se despertó con nuestra conver- sación y el asombro ante el hecho que no ordenamos carne, nos preguntó cuál era nuestra misión. Hicimos un breve r e s u m e n d e l a s a c t i v i d a d e s d e l B u e n
Samaritano. La señora nos agradeció y nos invitó a que regresáramos a predicar
nuestro mensaje. Nos explicó que ella y su esposo habían construido una iglesia, pero como no pertenecían a ninguna de- nominación, nos pidieron que les enviá- ramos un pastor. Además, nos contó que cada domingo organizaban una comida comunitaria para dar de comer gratuita- mente a todos los niños de la zona, que eran cerca de 80.
San Pedro Sula. Honduras
Ni bien llegamos a la sede de nuestra m i s i ó n , l o s h e r m a n o s n o s r e c i b i e r o n con alegría y nos mostraron un edificio en construcción. Su sueño es hacer una escuela primaria. El proyecto se inició hace cuatro años y finalmente tienen las posibilidades de completarlo. Uno de los hermanos sacrificó su vaca y su coche para financiar la iniciativa. El de- partamento del Buen Samaritano envió |
niños, por lo cual muchas institucio- nes ofrecen servicio privado. Nuestros
hermanos quieren hacer lo mismo para garantizar a sus propios hijos una edu- cación cristiana. La cuota escolar se cal- cula de alrededor de US$ 200 por año, y seguramente no todos podrán permi- tirse mandar a sus hijos a la escuela.
¿Por qué no unir nuestros esfuerzos y ayudarlos?
Vida Nueva. Honduras
En este pueblo que tiene un nombre muy prometedor, las autoridades han propor- cionado refugio a muchos sobrevivientes del huracán Micht que hace 6 años azotó la zona. Los hermanos organizaron una evangelización con el sistema de carpa y gracias a Dios todas las noches todas las sillas estaban ocupadas por niños y visitantes. La situación económica del p u e b l o e s m u y c r í t i c a , l a p o b r e z a e s
m u y g r a n d e y h a y g r a n c o r r u p c i ó n e inmoralidad. Una de esas noches, una señora se nos acercó con un niño en bra- zos, de cerca de un año, y nos pidió ayu- da. El niño sufre de una fuerte anemia a causa de la desnutrición, sus hermanos tienen el vientre prominente y se que- jan de que tienen hambre. Decidimos proveerles alimentación empleando a su esposo como albañil en la escuela en construcción y luego llevamos al niño al hospital para que fuera atendido. En el |
pueda aceptar no sólo el pan material, sino el espiritual.
El Salvador. Sonsonete En El Salvador, el Buen Samaritano ya ha hecho mucho en ocasión del terremoto que ha prácticamente destruido todo ha- ce casi tres años. Hemos reconstruido las casas humildes de muchos hermanos y también dos iglesias. Podéis imaginaros
la alegría y la gratitud de los hermanos cuando nos vieron. Fue realmente conmovedor. En este país, las necesidades no dejan de existir, muchos viven en una zona muy pobre donde se practica la agricultura para subsistir. En esta área
(Sonsonate) visitamos a muchos herma- nos en sus humildes viviendas de made- ra, donde prácticamente no se encuen- tran ninguna de nuestras comodidades occidentales. Nos impresionó su alegría y serenidad. Hicimos lo que estaba dentro de nuestras posibilidades, pero las necesidades son todavía muchas. También ellos quieren construir una escuela para sus hijos, pero hemos decidido es- perar un poco para ver cómo va la ini- ciativa en Honduras.
El Salvador. San Miguel N o s e n c o n t r a m o s e n u n a z o n a m u y montañosa y bastante árida. En una lo- calidad llamada Valencia tenemos una iglesia donde los hermanos habían organizado otra jornada misionera (distri- bución de ropa usada, medicina natural etc.). Durante toda la mañana las per- sonas del lugar llegaban sin cesar para
escuchar consejos, una palabra de consuelo, etc. Hicimos lo que estaba dentro de nuestras posibilidades; pero todavía queda mucho por hacer.
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Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlos a los perrillos. Y ella dijo. Sí, Señor;
pero aun los perrillos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.
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US$ 5.000 en noviembre de 2003. Ade- m á s , n o s c o m p r o m e t i m o s a e n t r e g a r US$ 10.000 para completar la obra. Se les anticipó el dinero pero cada uno es invitado a contribuir. Si es la voluntad de Dios, la escuela estará terminada a principios del próximo año escolar.
A propósito, la situación en Honduras es catastrófica. El país no está en grado de ofrecer educación escolar a todos los |
hospital ya dos veces habían rechazado a la mujer con su hijo porque no podían pagar el tratamiento ni la transfusión. Cuando oyeron que veníamos de Italia y que estábamos dispuestos a correr con los gastos, se dispusieron a prestar asis- tencia al pequeño; es más, ellos mismos se ofrecieron a colaborar haciéndonos pagar lo menos posible. Oramos para q u e e l p e q u e ñ o s e s a n e y s u f a m i l i a |

a l g u n o s p o z o s q u e p e r m i t i r á n t e n e r suficiente agua para todo el pueblo. En el pasado, la gente del lugar era muy hostil con nuestros misioneros, algunos d e l o s c u a l e s f u e r o n a m e n a z a d o s d e muerte, pero con el correr del tiempo comenzaron a apreciarnos. Desde hace ya tiempo se hablaba de cavar un pozo para tener agua potable para la irriga- ción. Con entusiasmo llevamos a cabo |
y alabar al Señor. Fue una experiencia bellísima de vida comunitaria. La alegría del encuentro hizo que no reparáramos en la polvareda. Algunos llegaron a pie, otros a lomo de asno, caballo, o con un auto de ocasión.
La última noche nos volvimos a en- contrar con la hermana Santina y feste- jamos con los hermanos con quienes or- ganizamos una “spaghettata”, un plato |
Asociación Italiana por haber contribui- do con los gastos de viaje y por haber puesto a nuestra disposición la suma de
$ 12.000,00 para ayudar a los colabora- dores de la viña del Señor en los países de América Central.
Agradecemos sobre todo al Señor por su gran amor al haber mandado a su uni- génito Hijo para que el que en El crea no perezca, sino tenga vida eterna.
Aprovechamos esta ocasión para sa-
ludaros con los versículos en Hechos 4:
32,34: “Y la multitud de los que habían creí- do era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía,
sino que tenían todas las cosas en común... así que no había entre ellos ningún necesi- tado...”.
S. La Corte, Italia GS
Conferencias Evangelísticas en Alemania, Bulgaria, Italia, y Kenia
Alemania Desde el 23 de octubre al 1 de noviem- bre de 2003, llevamos a cabo conferen- cias evangelísticas en Berlín, la capital d e A l e m a n i a . F u e u n a c o n t e c i m i e n t o muy especial, bien planeado y coordi- nado por los hermanos. He aquí una lista
de algunas de las preparaciones que se realizaron para hacer de esta campaña
un éxito:
1. Se imprimieron atractivas invitacio- nes a colores que se distribuyeron en las distintas zonas de la ciudad.
2. Se anunciaron las conferencias por televisión.
3. Se repartió literatura cristiana en los centros comerciales de la ciudad.
4. Los creyentes en Berlín trabajaron d i l i g e n t e m e n t e p a r a i n v i t a r p e r s o - nalmente a sus amistades y vecinos a una presentación multimedia.
Recuerdo aquí el consejo de Ellen White: “Es necesario acercarse a la gen- te por medio del esfuerzo personal. Si se dedicara menos tiempo a sermonear
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Os agradecemos a todos por vuestra contribución que nos ha permitido ofrecer un vaso de agua fresca |
este proyecto. Debido a los costos pro- hibitivos se tuvo que hacer cambios en el proyecto inicial. En efecto, no se cavó ningún pozo, sino que se rehabilitaron cinco pozos abandonados no porque no hubiese agua, sino simplemente porque debido a que eran profundos era difícil extraer agua de ellos. Con la ayuda del Buen Samaritano se compraron equipos manuales (bombas) que permiten sacar agua de los pozos. Podéis imaginaros la alegría de la población cuyos habitantes ya no deben andar varios kilómetros pa- ra suplir sus necesidades de agua. Es- peramos que puedan también sacar del agua de vida.
México
México es un país con diversos contras- tes. Mientras que el norte se ha desa- rrollado y puede competir con grades naciones; el sur es muy pobre y muy verde. Los días que la hermana Santi- na se encontraba en Nicaragua, tuve la oportunidad di visitar algunas de las iglesias más pobres de México. Éramos un grupo de quince personas y durante tres días viajamos por caminos de tierra para visitar a los hermanos y ayudar a las familias pobres. El sábado nos re- unimos entre las montañas, en un lugar con un paisaje espectacular llamado el
“Revelado.” Para mi gran sorpresa, 160
personas se habían reunido para honrar
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muy común entre nosotros, pero para los hermanos mexicanos una verdadera novedad que apreciaron mucho.
Mientras estábamos en el avión de r e g r e s o , n o s s e n t í a m o s c a n s a d o s , s a - t i s f e c h o s y t r i s t e s a l m i s m o t i e m p o : Cansados por haber viajado a lo ancho y a lo largo, satisfechos de haber visto lugares tan encantadores y haber ayu- dado no sólo a nuestros hermanos, sino haber dado también pan al hambriento, agua al sediento y consuelo al descon- solado, tristes porque nos dimos cuenta que nuestra misión fue como una gota de agua en el océano, como una migaja de nuestra mesa.
En esta gira, el departamento del Buen
Samaritano distribuyó más de $ 12.000
dólares para ayudar a los pobres y ne-
cesitados y $ 10.000 para completar la escuela en Honduras. Se comprometió además a realizar otros proyectos en esos países y en el resto del mundo. Ni bien regresamos a la sede central, el departa- mento envió otros $ 8.000,00 a los países de América central para satisfacer otras necesidades inmediatas.
Os agradecemos a todos por vues- tra contribución que nos ha permitido ofrecer un vaso de agua fresca; os in- v i t a m o s y a g r a d e c e m o s d e a n t e m a n o por lo que haréis en el futuro, quizá con un pequeño sacrificio, recordando que nuestras “migajas” pueden satisfacer las necesidades de otros. Agradecemos a la |

y más al servicio personal, se consegui- rían mayores resultados.” El Ministerio de Curación, pág. 102.
“El Señor desea que su palabra de gracia penetre en toda alma. En gran medida esto debe realizarse mediante un trabajo personal. Este fue el método de Cristo.” Lecciones Prácticas del Gran Maestro, pág. 210.
5. Se elevaron al cielo plegarias indivi- duales y colectivas pidiendo al Señor su guía y poder.
Como resultado de la buena planifica- ción y de la ayuda del Señor, las reunio- nes contaron con una buena asistencia cada noche. La presentación de gráficas a colores, textos bíblicos, y ocasionalmente animación y sonido, tocó los corazones. Este método de trabajo resultó muy efec- tivo para presentar la verdad de Dios para estos tiempos.
“ S e n e c e s i t a n h o m b r e s q u e o r e n a D i o s p i d i e n d o s a b i d u r í a , y q u e , b a j o la dirección de Dios, puedan infundir n u e v a v i d a e n l o s a n t i g u o s m é t o d o s de trabajo y que puedan inventar nue- vos planes y nuevos métodos para des- pertar el interés de los miembros de la iglesia y para alcanzar a los hombres y las mujeres de este mundo (Manuscrito
117,1907).” El Evangelis- mo, pág. 82.
Bulgaria
Del 4 al 6 y del 10 al 12 de noviembre llevamos a cabo campañas evan- gelísticas en el centro de Sofía, la capital de Bul- garia. Se alquiló una sala bastante grande en una buena zona de la ciudad, una ubicación que atraía a los visitantes a las con- ferencias.
“ S e n e c e s i t a d i n e r o p a r a l l e v a r e l m e n s a j e d e a m o n e s t a c i ó n a l a s ciudades. A veces es ne- c e s a r i o a l q u i l a r a g r a n |
costo los salones más populares, para que podamos atraer a la gente. Enton- ces podremos darles la evidencia bíblica de la verdad (Manuscrito 114, 1905).” El Evangelismo, pág. 60.
Al igual que en Alemania, durante las seis noches de sesiones en Sofia se presentaron proyecciones de Powerpo- int y música sagrada. Ellen G. White da buenos consejos con respecto al canto:
“Hay gran pasión y musicalidad en la voz humana, y si el aprendiz hace de- terminados esfuerzos, adquirirá hábitos de hablar y cantar que le serán un poder para ganar almas para Cristo.” Manus- cript 22, 1886.
“Hay quienes poseen el don especial del canto y no faltan ocasiones cuando el canto de una o varias personas pue- de transmitir un mensaje especial. Pe- ro muy pocas veces convendrá que los cantos sean ofrecidos por unos pocos. La habilidad del canto es un talento im- portante que Dios desea que todos cul- tivemos para la gloria de su nombre.” Testimonios, tomo 7, pág. 114.
El 9 de noviembre, muchos tuvimos la maravillosa oportunidad de visitar un orfanato público donde vimos a 40 niños de 8 a 18 años de edad. Todos manifes-

Un orfanato público en Bulgaria |
taron gran alegría al ver a adultos que se interesaban por ellos. Fue muy con- movedor ver la ternura que irradiaban sus rostros. Parecían pequeños imanes p r e n d i d o s a l c o r a z ó n d e s u s v i s i t a n - tes. ¡Estaban tan hambrientos de amor y afecto! ¿Hay algún consejo inspirado que podamos seguir en este aspecto?
“La religión pura y sin mácula de - lante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tri- bulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” Santiago 1:27.
“Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.” Mateo 25:36, 37.
Italia
La pequeña ciudad de Giulianova, en la costa Adriática, fue el lugar donde se llevaron a cabo reuniones evange- lísticas, del 17 al 22 de noviembre de
2003. En esta ocasión especial, alquila- mos una sala muy bonita y espaciosa en la cumbre de una colina. Un grupo de h er man o s co n s ag r ad o s ,
q u e v i n o d e G i u l i a n o - va para asistir a un se-
m i n a r i o d e i n s t r u c c i ó n m i s i o n e r a , d i s t r i b u y ó
17,000 invitaciones. Co- locaron afiches grandes y pequeños en las pare- des y en los negocios de la ciudad. Incluso en la primera página de un pe- riódico local apareció un anuncio informando a la población sobre nuestro llamado.
El Señor oyó las ora- ciones de los creyentes que deseaban que las al- mas sinceras asistieran a las conferencias sobre las profecías del final de los |

tiempos. El llamado del Señor atrajo a nuevos vi- sitantes cada noche a la sala, donde también es- c u c h a r o n m ú s i c a e s p e - cial a cargo del hermano Salemi y su esposa y del hermano Yapci Pérez de l a s I s l a s C a n a r i a s . L a s canciones eran realmen- te hermosas e inspiradas.
¡Alabado sea el Señor por el don del canto que po- seen estos tres jóvenes! En general, las conferen- cias evangelísticas fueron un éxito ya que pudimos allegarnos a las personas que tienen hambre de la verdad y la justicia. Hu- bo almas que se registra-
ron en el curso bíblico por corresponden- cia para recibir estudios bíblicos. Quiera el Señor bendecir la labor misionera que se realice en la pequeña ciudad de Giu- lianova, en Italia, a continuación de la conferencia.
Kenia
Desde el 26 de noviem- bre al 4 de diciembre se llevaron a cabo conferen- cias evangelísticas en un pueblo en la región sur de Kisii. Esta zona mon- t a ñ o s a , p r e d o m i n a n t e - mente agrícola, tiene un clima seco y carece de electricidad o agua co- rriente. Sin embargo, los hermanos colocaron un g e n e r a d o r d e c o r r i e n - te para iluminar la sala de conferencia a fin de q u e s e p u d i e s e n h a c e r p r o y e c c i o n e s d e v i d e o y laptop. Como pantalla usamos sábanas blancas. Algunas noches la multitud de asistentes llegaba |

Obreros Bíblicos en Giulianova, Italia
a 450 o 500 personas – y no había sufi- ciente lugar en la sala para albergarlos a todos. Algunas personas miraban por las ventanas y decenas de niños estaban sentados en el suelo. Literalmente, por todas partes había niños a mis pies. Rá- pidamente corrió la noticia en el pueblo
que un hombre blanco había venido a

Niños de una escuela en South Kisii, Kenia
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predicar el evangelio. La c u r i o s i d a d y e l i n t e r é s m o t i v a r o n a m u c h o s a asistir a las conferencias p ú b l i c a s . A l r e d e d o r d e
30 personas debían ca- m i n a r d o s h o r a s d e s d e sus casas. Este sacrificio y esfuerzo para asistir a las conferencias les re- sultó de gran bendición. En todas las conferencias se exaltó a Cristo nues- t r o S e ñ o r y s e a p e l ó a que todos se prepararan para su pronto regreso. No puedo dejar de men- cionar los maravillosos cantos de los kenianos. Quedé encantado de oír a los diferentes grupos y
coros cantar sin acompañamiento musi- cal. ¡Qué maravillosa armonía!
¿Sabéis que en una parte de la capital, Nairobi, la gente carece de electricidad y de agua corriente? Sí, es una cruda verdad el hecho que un millón de mar- ginados viven en el segunda “slums”
más grande del mundo. Allí falta to - d o t i p o d e c o m o d i d a d y servicios a los que tú y yo estamos tan acos- t u m b r a d o s y t o m a m o s por sentado. Las calles desniveladas y llenas de baches están cubiertas de basura en estado de des- composición, botellas ro- tas, latas herrumbradas, p a p e l e s e n g r a s a d o s y otros objetos repugnan- t e s . C u a n d o s e c a m i n a por los callejones, se en- cuentran riachuelos con a g u a s h e d i o n d a s q u e provienen de las cloacas y bordean las chozas con techos de chapas de me- tal herrumbradas. Oír y ver estas cosas es suma-
mente chocante para un |
AÑO 79, Nº 4

extranjero del occiden- te que nunca se lo po- dría haber imaginado. Sin embargo, en estas condiciones de extre- mada pobreza y mise- ria, había algunas per- sonas que buscaban a Dios y en su búsqueda encontraron un mara- villoso tesoro, la pura iglesia de Dios.
El sábado 6 de di- ciembre, alrededor de
40 personas se reunie- ron para alabar al Se- ñor. La sala donde se reúnen es vieja y pe- queña y está muy de- teriorada, pero aman al Señor y son ricos en fe. La pobreza a veces
conduce a la gente a la cruz de Jesús.
¿Cuál es tu actitud hacia los pobres?
¿Estás dispuesto a ir a las zonas más
En esta edición
La necesidad de Dios 2
La educación de los niños
de acuerdo con la biblia 9
Ahora, casi ahora mismo 12
Siete pasos hacia la salud y
la felicidad 14
Recuperar la noche 17
Justos por la fe 20
Mundo en breve 23 |

Obreros Bíblicos en South Kisii, Kenia
miserables de una ciudad pervertida para ayudar a los necesitados y sin es- peranzas? El profeta Isaías nos da un buen ejemplo sobre este tema: “¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cobras, y no te escondas de tu herma- no?” Isaías 58:7.
El Espíritu de Profecía dice: “En su providencia, Dios ha ordenado las co- sas de tal manera que siempre hubie- ran pobres entre nosotros, de modo que el corazón humano se ejercite c o n s t a n t e m e n t e e n l a m i s e r i c o r d i a y el amor. El hombre debe cultivar la ternura y compasión de Cristo; no se debe separar de los que sufren, los |
afligidos, los necesitados y los angustiados.” Signs of the Times, 13 de junio de 1892.
“Pienso en las muchas grandes y pequeñas ciu- d a d e s , a ú n e n n u e s t r o país, que nunca han oí- do un discurso sobre la verdad presente, que no conocen nuestra fe, ni a n o s o t r o s c o m o p u e b l o . La advertencia solemne para este tiempo nunca ha llegado a sus oídos o convencido sus mentes. M i c o r a z ó n a p e s a d u m - b r a d o s e e l e v a a D i o s en las altas horas de la noche, para que obre, a través de quién sea, para que llegue el fin del mun-
do. ¿Quiénes están viviendo de acuerdo a la fe? ¿Quiénes tienen como único propósito presentar a los impenitentes el incompa- rable amor de Jesucristo? ¿Dónde está ese celo viviente que impresionará las mentes paralizadas por el pecado, porque creemos lo que profesamos, que el final de todas las cosas se acerca, y que lo que se debe hacer en la obra de preparación debe hacerse rá- pidamente?” Review and Herald, 3 de junio de 1880.
Quiera el Señor derramar su Espíritu en África y en el mundo entero, de modo que los pecadores que anhelan la salvación la puedan encontrar. Todavía queda una gran obra misionera por hacer antes de la veni- da del Señor.
Henry Dering, EE.UU. GS |
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