Noviembre 2005

INFORME DEL TRABAJO REALIZADO EN BELICE (1)

Siempre ha estado en nues­tra mente la preocupación por la mejora y adelanto de la obra en el vecino país de Belice, a pesar que es un territorio pequeño en extensión geográfica, representa un gran desafío en la ganancia de almas, esto es por la dureza del corazón de la población que tiene raíces culturales idolatras y ritu­alistas. No obstante a esto, siem­pre hemos estado con el deseo de levantar un valuarte en esa región de Centroamérica, este deseo ha conllevado sufrimientos, penali­dades y fuertes inversiones, tanto de la Asociación General, como de esta Unión Centroamericana Occidental, así como de hermanos altruistas y de buen corazón que han querido ahorrar en el banco celestial. Y así, de lucha en lucha, hemos llegado hasta aquí, donde hoy nos sentimos alegres por tener ya el primer templo en el distrito de Toledo, en la provincia de Punta Gorda, templo que aunque sea en forma humilde, hoy representa una alegría, por estar construido en un lote de terreno propio de la obra de Dios. Esto se convierte hoy en un escalón que hemos alcanzado después de tanto empeño y con el gran poder de Dios. Alabado sea Dios por esto que nos concede. Y no solo esto, sino que vemos con gozo a varias almas que se están pre­parando para su pronto bautismo. Nuestra gira esta vez inicio según nuestro programa, el día 1 de febrero del año en curso, y sor­teando toda clase de dificultades por el camino, llegamos después de dos días de camino a Santa Elena, El Cayo, cerca de la frontera con Guatemala, allí hicimos nuestra primera estación, y esto sirvió para alentar a una familia que ha estado debilitándose por el tardado de las visitas que por diversas cir­cunstancias los Hnos. que nos han atendido han hecho. Realizamos un pequeño ciclo de conferencias real­izadas por las noches y visitas por el día, al final pasamos un sábado alegre con las visitas y la familia de la hna Yolanda Chavarria y sus hijos. Por la tarde salimos a un campo cercano llamado 7 millas, donde visitamos, estudiamos y cel­ebramos una sociedad de jóvenes, donde acudieron muchos niños de las personas invitadas. Allí enton­amos diversos coros e himnos a son de la guitarra del Hno Esaú López, Misionero de la región.

Después de allí, empaqueta­mos nuestras cosas en un antigua Van que conseguimos prestada de un generoso hno. de Guatemala, y salimos con rumbo a Belmopan, donde visitamos a una influyente dama de negocio, quien es amiga de esta verdad, (hablamos de la hna. Albita) quien nos manifestó su deseo de quererse afirmar, pero si hubiera un lugar donde reunirse. Posteriormente, por la tarde, salimos con rumbo a Punta Gorda, pero a nuestro paso visita­mos unas familias que viven al paso de la calle que nos conduce a P.G. (Punta Gorda) hablamos de la milla 28, lugar de muchas frutas cítricas, naranjas, mandarinas, y ricas piñas que calmaron nuestra hambre y sed que nos agobiaba por el calor de la zona. Las personas con quienes nos entrevistamos, nos atendieron muy amablemente y nos ofrecieron hospedaje, pero no accedimos por que debíamos llegar a nuestro destino, solo les invita­mos a realizar un culto familiar y continuamos nuestro viaje, a la hora que salimos eran las 8 de la noche. Pero confiando en el poder de Dios, continuamos nuestra ruta a P. G. Por lo cansado y largo del viaje, nos tuvimos que turnar en el manejo de nuestra vieja Vandura, marca GMC año 1975. Pero robus­tecida con un potente motor de 8 cilindros impulsada a diesel. A la media noche llegamos a nuestro destino, Punta Gorda, donde nos esperaban el obrero y su joven esposa.

Ya al siguiente día, empezamos nuestras actividades de reparación y acondicionamiento de lo que hoy es nuestra misión, tuvimos que comprar varias docenas de tablas para hacer divisiones y arreglos para acondicionar el local, para lo que sería la sala de cultos y dormi­torios y cocina del joven misionero que colabora en esa zona. Por la tarde instalamos nuestro equipo de audio y empezamos a invitar a las personas de habla quetkchi, maya e inglés. Para las traducciones del español al inglés llevábamos a nuestra colaboradora, hna Esther Elington de El Salvador, quien fue de mucha ayuda en esta gira y campañas realizadas. Y para el habla quetkchi contábamos con la colaboración del misionero hno. Vinicio Tiul.

Allí estuvimos durante esta semana, y cuando llego el viernes, preparamos comida para los invi­tados. Ya en el sábado nos acompa­ñaron muchas gentes que durante la semana nos habían estado visi­tando a las conferencias; fue real­mente una fiesta. Por la mañana, empezamos nuestra Escuela Sabática, la que fue dirigida por las hnas, Esperanza Zepeda, mis­ionera laica y fiel colaboradora en Belice, y Esther Elington, tra­ductora de estas conferencias y gira en Belice. La lección del día se encomendó al hno. Eliseo Morales un gran colaborador laico en el Depto del Buen Samaritano de la Unión. Los minutos misione­ros estuvieron a cargo del obrero bíblico destacado en Belice, hno. Vinicio Tiul. El Sermón estuvo dirigido por el hno Oscar Archila, presidente de la Unión, acom­pañado por la traductora hna Elington, quien disertó el tema: El sol de "la gracias se oculta". Al final se hizo el llamado y muchas almas pasaron y aceptaron seguir a Cristo, manifestando interés de bautizarse muy pronto. Pasaron alrededor de unas 8 personas, así como niños y jóvenes quienes se iniciarán como visitas oficiales en este lugar.

Después de escuchar la predica, se finalizo recibiendo la bendición pastoral y fuimos invitados al alm­uerzo preparado por nuestra hna Esperanza Zepeda, quien nos ofre­ció unos ricos tamalitos al estilo guatemalteco. Por la tarde salimos un buen grupo de hnos. y visitas a la obra misionera a un lugar cer­cano llamado Medina Bank, donde visitamos a un grupo de personas interesadas de habla quetkshi., ya por la tardecita regresamos para despedir el Santo Sábado y pre­pararnos para la ultima conferen­cia de ese lugar.

Después de despedir el sábado, nos preparamos para la clausura de este pequeño ciclo de conferen­cias, siendo predicada por el hno. Esaú López, quien habló de la urgencia de recibir el sello de Dios y no el sello de la bestia. Después hubo un llamado y pasaron unos 12 personas para continuar estu­diando las lecciones de Mensajes de Amistad. Después que la hna. Elington cantará una canción de adoración a Dios, se clausuró con entrega de regalos a los asistentes, quienes estuvieron atentos todas las noches.

Después de realizar la ultima oración por el hno. Archila desped­imos a la congregación y a los veci­nos para continuar reuniéndose en el nuevo templo que con la ayuda de Dios se terminó de construir en esta gira.

Después de un pequeño inter­valo continuamos nuestra jornada, ya que debíamos salir urgente­mente con rumbo a San Pedro Sula Honduras, donde nos espera­ban los hnos para realizar la inau­guración de la nueva Escuela Cris­tiana de la Reforma en esa calida ciudad norteña de Honduras, así que iniciamos el desmontaje del equipo de sonido y video que traía­mos, y otros hnos., instalando las ultimas tablas de una de las divisiones de la sala de dormito­rios. Después vino la rica cena que nos preparó la hna, Espe­ranza Zepeda, y nos alistamos para salir a eso de las dos de la mañana. Gracias a Dios, nuestra amiga la vandura (la camioneta GMC) nos esperaba ansiosa por regresar. A esa hora recogimos a una hermana visita de nuestra pequeña iglesia en Punta Gorda, vendría a operarse al hos­pital de Guatemala, gracias a la colaboración de esta misionera incansable, hna. Esperanza. Ella es una fiel colaboradora del departamento del Buen Samari-tano de Belice. El nombre de esta hermana que nos acom­pañó hasta la mitad del camino para seguir hacia el hospital de Guatemala, es la hna. Anselma Edwards, beliceñade nacimiento, pero está muy enferma de un tumor en el esófago, lo que le hace muy difícil su alimentación, por tener hinchado el esófago y el piloro. Bueno además de realizar conferencias, realizamos obra medico misionera con esta persona, quien por el momento está internada en el hospital de Guatemala, con la esperanza de sanar y servir en la obra de Dios en Belice. Llegamos a la frontera de Belice/Guatemala a eso de las 7 de la mañana. Después del chequeo respectivo salimos con rumbo a Honduras. Llegamos a Honduras a eso de las 11 de la noche, sumamente cansados, pero con la alegría en el corazón de haber hecho una buena obra en Belice.

Estaremos esperando vuestro apoyo y oraciones. Dios os ben­diga ricamente, vuestro colab­orador por la unión centroameri­cana,

-Hno. O. Archila Presidente de Unión