Enero 2007

Informe Misionero de Nepal

Alegrémonos de que en estos campos se haya efectuado una obra grata a Dios. En el nombre del Señor, levantemos nuestras voces en alabanza y acción de gracias por los resultados de la obra en campos extranjeros.
“Y todavía nuestro General, que nunca se equivoca, nos dice: ‘Adelante. Invadid nuevos territorios. Enarbolad el estandarte en todos los países. ‘Levántate, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.”

–Obreros Evangélicos, págs. 220, 221.

Nepal está ubicado entre el Tibet al norte y la India al este, sur y oeste. Tiene una población de 23 millones de habitantes de diferentes razas y grupos étnicos que hablan más de 70 lenguas y dialectos. Cuenta con una de las más maravillosas cadenas montañosas del mundo—el Himalaya. Ocho de los 14 picos más elevados del mundo se encuentran en la región del Himalaya. El más alto de todos, el monte Everest, sobrepasa la altura de 8.848 m.. Aventureros alpinistas de todas las partes del mundo van a esa parte de Asia y arriesgan su vida para conquistar esta montaña. Nepal se distingue por ser el único reino hindú del mundo. 90% de la población practica el hinduísmo y 5% el budismo, mientras que 2% son cristianos y 3% pertenecen a otros credos. Las dos religiones principales, el hinduísmo y el budismo están en cierto modo fusionadas.
Potr todas partes, en la capital, Kathmandu hay templos llenos de humo, altares, pinturas que representan gente con muchas cabezas y dioses extraños y multicolores. Miles de estos dioses inanimados son adorados y se les ofrecen sacrificios.
Del 17 al 20 de octubre de 2004, los hermanos Joel Barnedo, Jerry Eaton, nuestro joven amigo Stephen Wales, y mi persona viajamos

desde los Estados Unidos y Australia a Kathmandu, la capital de Nepal. Nuestro propósito era encontrar a esos adoradores sinceros que, a pesar del hecho que no conocen al Dios verdadero, Creador del cielo y de la tierra, tienen un profundo y sincero deseo de conocer la verdad y obtener paz interior. La Sociedad Misionera Internacional no estaba todavía representada en Nepal. Ir a un lugar donde no hay “Iglesia de la Reforma” fue un verdadero desafío a nuestra fe. Nuestra esperanza y nuestras oraciones eran que el Espíritu Santo nos guiara y condujera a las almas en búsqueda de la verdad.
Al llegar al aeropuerto fuimos soprendidos por una impresionante y emocionante bienvenida. Un alto oficial policial acompañado de su chofer y guardaespalda nos saludó cordialmente. Después de presentarnos, nos escoltaron a un vehículo policial que nos llevó a la residencia privada del comandante. Estaba ubicada en una parte de la ciudad donde vive la clase alta y donde hay grandes y lujososas mansiones. Agradezco al hermano Eaton por todos los arreglos previos que nos permitieron una permanencia comfortable de dos semanas en una hermosa residencia. Una información interesante para el lector es que el hermano Eaton está emparentado con ese hombre tan maravilloso—nuestro anfitrión. Steve, el hermano del hermano Eaton está casado con la hija del comandante de policía. Alabamos al Señor por el excelente alojamiento y la bondad que ese policía hindú y su querida familia manifestaron para con nosotros. En todo el mundo se encuentra todavía gente maravillosa, afectuosa y hospitalaria.
Durante nuestra estadía en Nepal tuvimos muchas y maravillosas oportunidades de dar testimonio de la verdad. Hicimos contacto con todo tipo de gente –hindúes, budistas, y hasta con algunos cristianos.
En el momento presente, la obra misionera avanza bajo la dirección de dos obreros nepaleses, el hermano y la hermana Lamichhane. Su gran anhelo es contar con una central que sería un faro en ese reino hindú.
Hago un humilde llamado a nuestra hermandad en todo el mundo para que apoyen este proyecto con una donación generosa. Establecer una central de nuestra iglesia en Nepal mejorará grandemente los esfuerzos misioneros para llevar almas a Cristo y a la verdad presente.
Quiera el Señor bendecir ricamente vuestra ofrenda de amor a Nepal, la joya de la corona de la región conocida como Shangri La. Recordad que el Señor “ama al dador alegre.”

–Henry Dering
Departmento de Evangelismo de la Asociación General